A muchos de nosotros se nos viene a la cabeza la idea de poder dejar de trabajar y con ello dedicarnos a disfrutar de otras experiencias en la vida, además de poder pasar más tiempo con la familia o amigos.

Pensamos en cómo podría gestionarse una cantidad de dinero para que de esa forma no tuviésemos que trabajar y poder vivir de una serie de rentas e intereses que nos pudiese proporcionar la capacidad de poder tener la suficiente libertad económica.

Por ello, vamos a ver en este artículo cómo manejando una buena cantidad de dinero, podemos vivir de inversiones, con las rentas que estas pueda aportarnos. ¡Vamos allá!

 

Inversión inicial

Para poder comenzar a avanzar en este propósito de vivir de rentas, deberás tener en cuenta que deberás disponer de una inversión inicial, que deberá ser además importante, ya que será esta la inversión que comenzará a generar los intereses que con el paso del tiempo te permitirán vivir de estos beneficios si la obligación de trabajar.

 

Dinero necesario

El dinero necesario para poder vivir de las rentas va a variar dependiendo de diferentes factores. Tendrás que tener en cuenta tu forma de vida, capacidad de gasto y de ahorro. Cuanto más gastes, más necesitarás, y por lo tanto menor capacidad de ahorro tendrás.

No tendrá la misma capacidad de gasto una persona que tiene que pagar una hipoteca y una familia que mantener, que una persona que está soltera y no tiene gastos familiares. Cada persona debe conocer correctamente cuál es su estilo de vida para así determinar cuáles son las necesidades económicas y cuál es la cantidad de dinero que vas a necesitar para comenzar.

También debes tener en cuenta que, para poder vivir de las rentas, dependerá en gran parte de la rentabilidad que te puedan aportar esos ahorros. Porque no es lo mismo tener 20.000 € y conseguir un beneficio del 6% que del 10%.

Si con el paso del tiempo puedes tener la capacidad de retirar de la inversión el dinero que aportaste inicialmente y aun así seguir viviendo de los intereses que se generan con el que mantienes en la inversión, no necesitarás pensar en volver a trabajar.

 

¿De qué forma invertir?

Invertir es la mejor forma para conseguir esos beneficios que te proporcionen la capacidad de las rentas y de no trabajar.

Para poder invertir de la mejor forma posible debemos valorar dividir el proceso en dos fases:

1ª Fase: En esta fase nos dedicaremos a acumular la mayor cantidad de dinero posible. Esto lo realizamos mediante ahorro e inversión. Obviamente, en esta primera fase es donde debes asumir los riesgos necesarios para conseguir las rentas que te proporcionen la capacidad de dejar de trabajar.

 

2ª Fase: En esta fase es donde deberías estar consiguiendo las rentas que te permiten lograr el deseado objetivo de vivir sin trabajar y deberás tener en cuenta en qué momento estás para llevar un control de los gastos y necesidades que se presentan.

 

A continuación, mostramos cuales son las formas de inversión que mayor seguridad y rentabilidad pueden ofrecer


Ver también:


 

Invertir en dividendos

Este tipo de inversión se centra en un método que consiste en la adquisición de acciones de empresas.

Concretamente, los dividendos son parte de los beneficios de la empresa que son repartidos a los accionistas que etas tienen. Si quieres vivir de estos dividendos la forma de invertir será mediante la compra de acciones, acciones que, independientemente de los dividendos o rentas que te proporcionen, pueden bajar de precio o subir, dándole mayor o menor valor a estas.

Para conseguir mayores dividendos, deberás disponer de una buena inversión inicial, ya que el reparto de estos se realiza mediante el número de acciones, por lo que cuantas más acciones tengas en una empresa, mas beneficio podrás obtener.

No obstante, la mejor forma de equilibrar el riesgo que pueda producirse en la inversión será realizando dicha inversión en la compra de acciones de diferentes empresas. Así, la perdida de capital invertido en una empresa se puede compensar en otras inversiones realizadas y no jugárselo todo a una carta, aunque tampoco es recomendable que esta diversificación de inversiones en acciones sea muy extensa, ya que el control de esta inversión se haría más complicado.

Esta forma de inversión es recomendable también debido a que el reparto que hacen las empresas de sus dividendos se suele establecer en un calendario y por lo tanto puedes tener una estimación de cuando vas a recibir los dividendos y organizarte de mejor forma. Además, al ser tu quien elige las empresas tendrás control sobre donde te parece mejor idea invertir.

 

Invertir en fondos indexados

Esta forma de inversión está orientada a realizar inversiones en fondos que buscan replicar el comportamiento de los índices bursátiles, asemejándose con ello al comportamiento que tengan dichos índices.

La principal ventaja con la que nos encontramos al invertir en fondos indexados, es que estos fondos son de gestión pasiva y no requieren tanto gasto de comisión. Además, en este tipo de inversión nos encontramos con que es más rentable si nos enfocamos a largo plazo y no requiere gran necesidad de tiempo para gestionarlo.

 

Si tienes alguna duda no lo pienses más y contacta con nuestro equipo de asesores, gestionaremos tu caso de forma personal y profesional, ateniéndonos a las características específicas de este y en la mayor brevedad posible.

 

Comparte en tus redes sociales y ayúdanos a que llegue a más gente: